La caza emplea en Andalucía a 45.000 personas y tiene un impacto en el PIB de 3.500 millones

La consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, Catalina García, ha participado en el cuarto encuentro dentro del ciclo andaluz ‘Foros de Caza’, que ha congregado a más de un centenar de asistentes en el municipio almeriense de Benahadux. Allí, ha valorado la contribución al desarrollo rural y la generación de empleo de la actividad cinegética, que actualmente emplea a 45.000 personas en la comunidad autónoma y contribuye al Producto Interior Bruto andaluz con 3.500 millones de euros. «De hecho, es el único recurso económico en muchas zonas rurales, que no tendrían futuro si no fuera por la caza», ha asegurado.

Durante su intervención, la consejera ha destacado el peso social y económico de esta actividad en Andalucía, donde la caza forma parte del tejido productivo y de la identidad rural de muchos municipios. En la comunidad existen 162.625 cazadores con licencia en vigor —12.757 en la provincia de Almería—, y alrededor de 90.000 federados, lo que convierte a la actividad cinegética en la segunda disciplina deportiva con más licencias en la región. Además, el territorio andaluz cuenta con 7.558 cotos de caza, que abarcan aproximadamente el 83% de la superficie autonómica, cerca de siete millones de hectáreas. De ellos, 739 cotos se ubican en Almería, que suponen el 10% de los cotos de Andalucía; abarcando una superficie de 635.505 hectáreas, es decir, el 9% en hectáreas de Andalucía.

En este contexto, Catalina García ha subrayado el papel que desempeña la caza menor en la economía rural. «Solo la caza menor aporta aproximadamente 200 millones de euros al año al conjunto de la Comunidad Autónoma, impulsando la actividad económica, creando empleo y ayudando a fijar población en el territorio», ha indicado. La consejera ha explicado que esta actividad dinamiza numerosos sectores asociados, desde el mantenimiento de fincas y cotos hasta servicios vinculados al turismo rural y a la hostelería, contribuyendo a diversificar la economía en zonas donde existen menos oportunidades.

En el acto, también han estado presentes la alcaldesa de Benahadux, Noelia Damián; el viceconsejero, Sergio Arjona; la delegada del Gobierno de la Junta de Andalucía en Almería, Aránzazu Martín; el director general de Política Forestal y Biodiversidad, Juan Ramón Pérez Valenzuela; el director del Instituto Andaluz de Caza y Pesca Continental, Juan Ortegón; el delegado territorial de Sostenibilidad y Medio Ambiente en la provincia, Manuel de la Torre; el coordinador provincial de Agentes Medioambientales, Jorge Ángel Pérez; el coordinador de la Agencia Amaya en Almería, Raúl Urdiales; el director del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, Salvador Parra; el director del Parque Natural Sierra María-Los Vélez, Jaime de Lara; el director del Espacio Natural de Sierra Nevada, Francisco de Asís Muñoz; así como el representante de la Federación Andaluza de Caza, José Zoyo, junto a representantes de asociaciones de cazadores, colegios profesionales y otras entidades vinculadas al sector.

Plan Andaluz de la Caza Horizonte 2023-2033

La consejera ha aprovechado este encuentro para abordar los principales instrumentos de planificación que están guiando la política cinegética de la Junta de Andalucía. Entre ellos, ha puesto de relieve el Plan Andaluz de la Caza Horizonte 2023-2033, que establece el marco estratégico para la ordenación y el fomento de los recursos cinegéticos en la comunidad. Este documento recoge ocho objetivos, 40 medidas y más de 175 actuaciones orientadas a modernizar el sector, reforzar su sostenibilidad y mejorar la gestión del medio natural.

Asimismo, ha recordado que el Pacto Andaluz por la Caza, impulsado por el Gobierno andaluz junto al sector cinegético, se ha consolidado como una hoja de ruta clave para avanzar hacia un modelo de gobernanza compartida. «Desde la firma de este acuerdo con la Federación Andaluza de Caza se han cumplido íntegramente 12 de los 17 compromisos adquiridos, lo que representa el 71% del total, mientras que otros tres se encuentran en una fase avanzada de tramitación», ha señalado. Según ha afirmado, este acuerdo ha permitido reforzar el diálogo permanente entre la Administración y el sector, aportando estabilidad normativa y seguridad jurídica a la actividad.

Otro de los avances abordados durante el encuentro ha sido la incorporación de Andalucía al Observatorio Cinegético, una plataforma digital promovida por la Fundación Artemisan y la Federación Andaluza de Caza que facilita la recogida de datos científicos sobre las poblaciones de fauna silvestre. «Esta herramienta nos permite avanzar hacia una gestión basada en la evidencia científica y en la información actualizada sobre nuestras especies», ha añadido.

En esta línea de modernización, ha destacado el impulso a la digitalización del sector a través de la aplicación CAPTURE, que permitirá realizar y agilizar los trámites relacionados con la actividad cinegética y mejorar la planificación de la gestión en los cotos. «La incorporación de nuevas tecnologías ha sido uno de los compromisos más destacados del Pacto Andaluz por la Caza y está contribuyendo a una gestión más eficiente y transparente», ha agregado.

La consejera se ha referido igualmente a la reciente asignación de cupos para la caza de la tórtola europea en la temporada 2025-2026, una decisión que ha supuesto el fin de una moratoria de cuatro años y el regreso de esta modalidad bajo un modelo de gestión adaptativa estrictamente regulado. Andalucía dispone de un cupo total de 35.497 capturas, la cifra más alta dentro del reparto nacional, tras constatarse una evolución favorable de las poblaciones de esta especie en los últimos años.

Durante el foro también se ha abordado la necesidad de mejorar la tramitación administrativa vinculada al sector. Sobre ello, Catalina García ha hecho hincapié en que la Consejería está trabajando para reforzar los recursos humanos destinados a la resolución de expedientes. «Se está trabajando para incorporar a la mayor brevedad posible personal que permita agilizar la tramitación y dar respuesta a las solicitudes del sector con mayor rapidez», ha apuntado.

Relevo generacional

Otro de los asuntos tratados ha sido el relevo generacional, uno de los desafíos actuales de la actividad cinegética. La edad media de las personas cazadoras ha pasado en la última década de 42 a más de 52 años, lo que refleja la necesidad de atraer a nuevas generaciones. Para ello, la Junta mantiene una bonificación del 30% en la cuota de la actividad cinegética y ha impulsado iniciativas como la adhesión al programa Caza Joven, desarrollado junto a la Federación Andaluza de Caza. Esta iniciativa ha ofrecido permisos gratuitos en terrenos públicos para jóvenes de entre 18 y 25 años durante la temporada 2025-2026, facilitando así el acceso a la práctica cinegética y fomentando la incorporación de nuevos perfiles.

La consejera también ha repasado los avances normativos impulsados por la Consejería en materia cinegética. Entre ellos se encuentra el desarrollo de distintas órdenes previstas en el Plan Andaluz de la Caza, como la relativa a la certificación genética de granjas cinegéticas de perdiz roja (Alectoris rufa) y codorniz común (Coturnix coturnix), destinada a garantizar la pureza genética de estas especies en sueltas y repoblaciones.

Asimismo, se está avanzando en la regulación de diversos aspectos del Reglamento de Ordenación de la Caza en Andalucía, relacionados con la señalización de terrenos cinegéticos, la elaboración de censos de poblaciones o la gestión de precintos de piezas de caza mayor. A ello se suma la aprobación de la orden que regula la acreditación y las funciones de los controladores de predadores cinegéticos, una norma que establece un sistema de control excepcional cuando determinadas especies generan daños en los ecosistemas, la ganadería o la salud pública.

En paralelo, la Consejería continúa trabajando en la tramitación de otras disposiciones relevantes, como la futura orden para la obtención del título de guarda jurado de caza, la actualización de las vedas y periodos hábiles de caza en Andalucía o la renovación del Plan de Área Cinegética de los Alcornocales. Estas iniciativas forman parte del proceso de actualización normativa que está desarrollando la Junta para garantizar una gestión moderna, sostenible y basada en criterios científicos de la actividad cinegética.

Por último, Catalina García ha defendido que la caza regulada constituye una herramienta fundamental para el equilibrio de los ecosistemas y la gestión de las poblaciones animales. «Cuando se desarrolla de forma responsable, la actividad cinegética contribuye a mantener el equilibrio de los ecosistemas, prevenir daños en la agricultura y favorecer la conservación de los hábitats», ha sostenido, al tiempo que ha insistido en la importancia de seguir fortaleciendo la colaboración entre la Administración y el sector para afrontar los retos ambientales y sociales de los próximos años.