Andalucía impulsa la recuperación del pinsapo para hacer frente al cambio climático

La Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente continúa apostando por la recuperación del pinsapo (‘Abies pinsapo’), considerado en peligro de extinción en el catálogo de especies amenazadas. Para ello, ha licitado una serie de actuaciones de reforestación, con la que pretende incrementar su extensión en la comunidad, especialmente en zonas en las que podría adaptarse mejor frente al cambio climático.

La licitación, que se ha publicado en el perfil del contratante de la Junta de Andalucía, contempla repoblaciones en cinco enclaves andaluces considerados refugios climáticos para la biodiversidad. Un proyecto pionero, que refuerza el compromiso del Gobierno andaluz con la conservación de la biodiversidad, la adaptación climática y el desarrollo de estrategias innovadoras de restauración forestal para garantizar la supervivencia del pinsapo en Andalucía.

Con esta intervención, además de la conservación y recuperación de la especie, la Junta busca reforzar la protección de los montes, mejorar la calidad de zonas de alto valor ecológico y generar información aplicable de cara a futuras actuaciones de restauración forestal. Del mismo modo, va a suponer la promoción de empleo especializado en trabajos forestales, logística, mantenimiento y seguimiento, por lo que contribuye a consolidar la actividad ligada a la gestión sostenible del territorio y al cuidado del patrimonio natural.

La principal finalidad de la iniciativa es analizar la viabilidad ecológica y adaptativa de la especie, llevando a cabo repoblaciones experimentales en determinados refugios climáticos, con una doble estrategia: reforzar las poblaciones actuales y ensayar nuevas áreas potenciales en las que la especie pueda mantenerse en el futuro.

Los enclaves, que se han seleccionado utilizando criterios ecológicos, científicos y técnicos, se han determinado a través de estudios de la información geoespacial disponible en la Red Ambiental de Andalucía (Rediam), especialmente la relativa a habitáts, y su combinación con los escenarios de cambio climático que se prevén en la comunidad.

Así, se ha proyectado la intervención en áreas en las que el pinsapo pueda alcanzar una adecuada adaptación, con condiciones similares a las de la Sierra de las Nieves o Los Alcornocales, donde actualmente existe la mayor población de este árbol en Europa, de tal manera que, cuando se produzcan esos efectos de cambios en el clima, la especie pueda encontrarse totalmente asentada.

Condiciones específicas para la repoblación

Las zonas de actuación se sitúan en Algodonales y Villaluenga del Rosario (Cádiz), Cortes de la Frontera (Málaga), Lanjarón (Granada), y Bacares (Almería). En todas ellas se dan altitudes que superan los 900 metros, cuentan con orientación umbría, baja insolación, elevada humedad ambiental, presencia de nieblas sustratos favorables y microhábitats con menor estrés térmico e hídrico. También se ha tenido en cuenta la conectividad ecológica, la presencia de de especies bioindicadores y la viabilidad técnica de la actuación.

Se trata de espacios de alto valor ambiental, muchos de ellos integrados en la Red Natura 2000. Además, las actuaciones están planteadas con criterios de mínima afección, restauración ecológica y seguimiento científico, ya que la iniciativa tiene como objetivo mejorar la estructura y estabilidad de las masas forestales, favorecer la diversidad biológica, aumentar la capacidad de resiliencia frente al calentamiento y reducir riesgos asociados a la erosión o la escorrentía.

Los trabajos preven repoblaciones experimentales mediante plantación y siembra directa, con preparación manual del terreno en la mayoría de los casos, y apertura de hoyos, barrenado de fondo, formación de alcorques o microcuencas para favorecer la infiltración, instalación de protectores frente a la herbivoría y cuidados iniciales de mantenimiento.

El diseño técnico contempla dos modelos de reforestación. El primero, orientado al refuerzo de poblaciones ya existentes, prioriza la supervivencia individual con 100 pies por hectárea y protección total con malla. El segundo, destinado a zonas de nueva implantación o acogida, aumenta la densidad a 200 pies por hectárea y combina distintos niveles de protección.

El pinsapo es uno de los árboles más emblemáticos del patrimonio natural andaluz y un endemismo forestal de enorme valor biogeográfico. Su distribución, muy restringida, su sensibilidad a la sequía, el aumento de las temperaturas, la reducción de las precipitaciones y la mayor incidencia de plagas, enfermedades e incendios, lo convierten en un excelente indicador de la vulnerabilidad de los ecosistemas de montaña mediterráneos frente al cambio climático.

El contrato tiene una duración prevista de 20 meses, y establece el próximo 15 de junio como fecha límite para la presentación de ofertas.