La Junta de Andalucía ha liberado recientemente dos nuevos ejemplares jóvenes de quebrantahuesos nacidos en cautividad, uno en el Centro Richard Faust de Austria, y otro en Asters, Francia. Fueron liberados en el Parque Natural Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, concretamente en las instalaciones habilitadas para este fin dentro del programa andaluz de reintroducción de la especie, y sus nombres ‘Cabañas’ y ‘Matea’, obedecen a dos topónimos del parque.
La liberación, que tuvo lugar el 7 de mayo, se enmarca en el Plan de Recuperación y Conservación de Aves Necrófagas de Andalucía. El quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) fue históricamente una especie habitual en las sierras andaluzas, especialmente en las Béticas, desde Cádiz hasta Jaén y Almería. Sin embargo, la última reproducción documentada en Andalucía se registró en 1983 y el último ejemplar dejó de avistarse en la Sierra de Cazorla en 1986. Desde entonces, la población ibérica quedó reducida exclusivamente a los Pirineos.
Apenas dos años después de su desaparición, la Junta de Andalucía inició los primeros estudios para evaluar la viabilidad de un futuro programa de reintroducción. En 1991, investigadores de la Estación Biológica de Doñana concluyeron que el Parque Natural Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas reunía las condiciones adecuadas para albergar hasta quince parejas reproductoras.
El programa arrancó oficialmente en 1996 con la construcción del Centro de Cría del Quebrantahuesos de Cazorla y la colaboración de la Vulture Conservation Foundation (VCF), entidad coordinadora del programa europeo de cría de la especie. Diez años después, el 13 de mayo de 2006, fueron liberados los tres primeros ejemplares: ‘Tono’, ‘Faust’ y ‘Libertad’.
Desde entonces, Andalucía ha liberado 102 quebrantahuesos entre los parques naturales de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, Sierra de Castril y, más recientemente, Sierra Nevada. De ellos, 61 continúan vivos, 32 han muerto y de nueve ejemplares existen dudas sobre su supervivencia debido a fallos en los transmisores GPS.
El proyecto alcanzó otro de sus grandes hitos en 2015 con la identificación de la primera pareja reproductora formada por ejemplares reintroducidos. Ese mismo año nació ‘Esperanza’, el primer pollo que logró volar en libertad sin intervención humana. Diez años después, esta hembra se ha convertido también en el primer quebrantahuesos nacido en libertad en Andalucía que consigue reproducirse con éxito en la naturaleza tras la extinción de la especie.
Actualmente existen doce territorios de cría ocupados en Andalucía: diez en las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas y dos en Sierra de Castril. Entre 2015 y 2025 han volado ya 23 pollos nacidos en libertad, de los cuales 15 continúan vivos.
El proyecto afronta ahora una nueva etapa con el inicio de los trabajos preparatorios para extender la reintroducción a Andalucía occidental. La previsión es comenzar en 2027 las primeras liberaciones en el Parque Natural Sierra de Grazalema, en Cádiz, ampliando así el área de distribución de la especie en la comunidad autónoma.
