La Junta ve en la agroindustria un motor económico que fija población en la Andalucía rural

El consejero de Justicia, Administración Local y Función Pública, José Antonio Nieto, ha felicitado a los agricultores y trabajadores del campo cordobeses por la festividad de su patrón, San Isidro Labrador, durante el acto organizado por Asaja con motivo de esta celebración. Un acto en el que Nieto ha señalado que el sector primario es el motor económico de la Andalucía rural y ha subrayado su contribución en la fijación de la población al territorio en los pequeños municipios del interior.

En este sentido, Nieto ha valorado el potencial de la agroindustria en comarcas como el Valle de Los Pedroches para generar empleo y actividad en el entorno, aprovechando la economía endógena de la zona y evitando así que sus habitantes tengan que marcharse para buscar un futuro. Además, ha hecho hincapié en que el sector agrario, junto al turismo rural, es uno de los grandes activos de la Andalucía rural frente al desafío demográfico.

De hecho, la mitad de los andaluces vive en 30 capitales y grandes ciudades mientras que la Estrategia frente al Desafío Demográfico en Andalucía 2023-2030 señala, en su última actualización anual, que 470 municipios están expuestos a riesgo de despoblación (78 alto, 221 medio y 181 bajo), diez menos que hace un año.

En la provincia de Córdoba, la capital concentra igualmente el 50% de la población, el 5% vive en 10 municipios de en torno a 20.000 habitantes mientras que en 60 de los 77 municipios de la provincia apenas reside el otro 25% de la población. De estos, 50 se encuentran entre los definidos como prioritarios en la Estrategia. Para medir si existe riesgo de despoblación y si es alto, medio o bajo se tienen en cuenta nueve indicadores: la densidad de población, los crecimientos demográfico y vegetativo, la edad media de los habitantes, los índices de envejecimiento y dependencia, la ratio de masculinidad, la tasa migratoria y el paro.

El consejero ha defendido la colaboración entre administraciones y con organizaciones empresariales y sociales para contribuir a cambiar la imagen del medio rural como «un espacio de oportunidad, no de problemas». En este sentido, ha destacado la calidad de vida de la Andalucía rural, donde gracias a las nuevas tecnologías, agricultores y ganaderos pueden promocionar y vender sus productos en cualquier mercado y muchos profesionales pueden teletrabajar, una oportunidad para atraer a nuevos vecinos que buscan un entorno más natural y tranquilo.