Autorizados los incentivos para la eficiencia y la competitividad de los espacios productivos

El Consejo de Gobierno ha tomado conocimiento de la próxima convocatoria de incentivos destinadas a los espacios productivos de Andalucía. Se trata de unas ayudas que se enmarcan en la orden de Incentivos Integrados de Competitividad y Energía en Andalucía (Incea), que cuenta con 250 millones en recursos y que buscan potenciar la competitividad industrial y la mejora de su eficiencia energética.

En concreto, las convocatorias de esta línea destinada a los espacios productivos están dotadas con 50 millones de euros. De ellos, 8,32 millones de euros se dirigirán al desarrollo competitivo de las cadenas de valor industrial (línea 1) y los otros 41,68 millones de euros se destinarán al uso eficiente de la energía de las cadenas de valor industrial (línea 2).

Estos incentivos se dirigen principalmente a entidades locales territoriales y entidades del sector público local dependientes o vinculadas a ellas, entidades de gestión de espacios productivos y empresariales, asociaciones o comunidades de propietarios establecidos a tal fin y a personas físicas y jurídicas privadas, asociaciones empresariales y agrupaciones de las figuras anteriores con personalidad jurídica, que promuevan las inversiones en los espacios productivos y polígonos industriales. En la línea de energía se añade como destinatarios de las ayudas a las empresas de servicios energéticos, las comunidades de energía renovables o comunidades ciudadanas de energía, siempre que sus miembros realicen actividad económica por la que ofrezcan bienes o servicios en el mercado.

Los solicitantes pueden acogerse a la posibilidad del pago anticipado de un 15% del incentivo. Los plazos para la ejecución de las inversiones son de 18 meses, salvo en el caso de incentivos inferiores a 100.000 euros, en cuyo caso el plazo máximo se limita a 12 meses. Además, se contempla un incentivo mínimo para las inversiones solicitadas de 10.000 euros por solicitud, salvo para el caso de la actuación de infraestructuras de recarga de vehículos eléctricos, en cuyo caso ese mínimo se reduce a 3.000 euros.

Por otro lado, las convocatorias establecen un primer hito para las solicitudes de la línea de competitividad industrial, cuyo plazo de solicitud transcurrirá durante tres meses desde el 16 de junio de 2026, mientras que la línea de energía permanecerá abierta desde esa misma fecha hasta el 30 de septiembre de 2027, salvo agotamiento anterior del presupuesto disponible.

Los espacios productivos tienen un papel clave en el desarrollo económico y social de Andalucía, donde los 2.300 polígonos industriales aglutinan 35.000 empresas y 40.000 establecimientos, de acuerdo con la información incluida en la actividad estadística denominada Espacios Productivos de Andalucía (Espand) cuyo organismo responsable es el Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía (IECA).

Las bases reguladoras de los incentivos integrados de competitividad y energía prevé que la convocatoria de las ayudas se realizará mediante resoluciones de la secretaría general con competencias en el fomento y la promoción de las actividades industriales y mineras, en lo referente a la línea de incentivos para el desarrollo competitivo de las cadenas de valor industrial (Línea 1), y mediante resolución de la persona titular de la Agencia Andaluza de la Energía, en lo referente a la línea de incentivos para el uso eficiente de la energía de las cadenas de valor industrial (Línea 2).

Así, las convocatorias se dirigen a través de su línea de competitividad a incentivar, por un lado, la transición hacia áreas de competitividad industrial y empresarial y el desarrollo de espacios para la competitividad a través de la colaboración y, por otro, a completar el alcance de éstos con los incentivos para la inversión en infraestructuras para el uso eficaz de los recursos y la protección ambiental.

Asimismo, a través de su línea de energía, los incentivos abarcan medidas de eficiencia energética, aprovechamiento de las energías renovables para la generación de energía en los espacios productivos en edificios o instalaciones públicas o privadas, así como el despliegue de redes inteligentes y nuevos modelos de mercado energético, soluciones de almacenamiento de energía e infraestructuras de recarga de vehículos eléctricos.