Andalucía libera en 20 años 108 ejemplares de quebrantahuesos y consolida su papel referente en la recuperación de la especie

La consejera en funciones de Sostenibilidad y Medio Ambiente, Catalina García, ha participado en la preparación y suelta del último ejemplar de quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) que se libera esta temporada en Andalucía. Bautizado como Baza, en homenaje al municipio granadino, y con 87 días de edad, ha sido liberado en uno de los parajes del Parque Natural Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, habilitado para este fin en el marco del Plan Andaluz de Recuperación de Aves Necrófagas.

Con la suelta de este último ejemplar, se culmina la temporada de 2026, en la que se han puesto en libertad seis jóvenes quebrantahuesos. Entre 2006 y 2026, Andalucía ha liberado 108 quebrantahuesos en los parques naturales Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, Sierra de Castril, y, más recientemente, Sierra Nevada, donde, precisamente el pasado viernes, se liberaron tres ejemplares. Del total, 67 continúan vivos, 32 han resultado muertos por diferentes circunstancias, mientras que, por problemas con el GPS de los 9 restantes, en la actualidad, no es posible localizar a estos ejemplares.

La responsable autonómica ha detallado que «la adaptación del pollo se logrará posteriormente en las cuevas del ‘hacking’, que es el lugar de cría campestre de pollos nacidos en cautividad, para lo que será alimentado hasta que cumpla los 4 meses, momento en el que será capaz de volar». En este sentido, ha precisado que «el objetivo es fijar su fidelidad al territorio al identificarlo como su lugar de nacimiento y aumentar las probabilidades de que, en un futuro, regrese a criar en esta zona».

Del mismo modo, la consejera en funciones ha señalado que «en el proceso, se extreman precauciones tales como el contacto visual del ejemplar con su criador. Al evitarlo -ha matizado-, se consigue que no pierda el instinto y pueda evolucionar hasta ser independiente en el periodo mencionado de aproximadamente 120 días«. Por ello, ha puesto en valor «el enorme trabajo en cadena que se realiza en torno a la reintroducción de esta especie emblemática, que desapareció del cielo andaluz en los años ochenta del siglo pasado y que suma ya dos décadas de éxitos».

Antes de la suelta, la consejera en funciones ha acudido al Centro de Cría en Cautividad de Guadalentín, para la recogida del ejemplar, junto con su director, Pakillo Rodríguez; la delegada territorial de Sostenibilidad y Medio Ambiente, María José Lara; el jefe del Servicio de Geodiversidad y Biodiversidad de la Consejería, Juan Antonio Martín; el director de Medio Ambiente y Sostenibilidad de la Agencia de Medio Ambiente y Agua de Andalucía, Ignacio Morales, agentes medioambientales y profesionales de AMAYA.

Allí, Catalina García ha resaltado que «el centro de Guadalentín se ha posicionado como uno de los referentes en cría de esta especie a nivel europeo, tanto por su alto nivel técnico como por los excelentes resultados obtenidos año tras año». «Este centro -ha añadido- ha permitido a Andalucía encabezar los esfuerzos de conservación del quebrantahuesos en el país, al tiempo que refuerza su papel en el marco del programa europeo para la protección de especies en peligro».

En la última década, en estas instalaciones han nacido casi un centenar de crías, habiendo sido liberadas la mayoría de ellas en diferentes lugares de Europa, aunque algunas permanecen en cautividad como parte del grupo reproductor. En la actualidad, el centro aporta entre un 25% y un 40% de las crías que nacen anualmente dentro de la red europea de cría en cautividad. Además, cuenta con parejas reproductoras capacitadas para asumir la cría de polluelos nacidos en otros centros que no pueden hacerse cargo de ellos, a través de un sistema de adopción doble.

En este punto, ha recordado también que la Junta de Andalucía ha comenzado este año las labores para introducir nuevamente el quebrantahuesos en un nuevo punto clave: el Parque Natural Sierra de Grazalema. Según sus palabras, «esta reintroducción, la más al sur de toda la Unión Europea, creará un vínculo ecológico entre las poblaciones europeas y las que se localizan en el norte de África, favoreciendo el intercambio genético y fortaleciendo la supervivencia a largo plazo de la especie».

Un proyecto colaborativo

El proyecto de reintroducción del quebrantahuesos en Andalucía cuenta con el respaldo de entidades especializadas como la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCQ) y la Volture Conservation Foundation (VCF), además del apoyo de las administraciones de Aragón y Cataluña.

Una de las metas principales de esta iniciativa andaluza es asegurar la variabilidad genética de los individuos que se liberan. Para lograrlo, la Junta ha establecido convenios que facilitan el intercambio de crías con otras regiones, como Aragón, y con instalaciones europeas, lo que favorece una mayor capacidad de adaptación en la población reintroducida.

La recuperación del quebrantahuesos se integra dentro del Plan de Recuperación y Conservación de Aves Necrófagas de Andalucía. Desde su aprobación, este plan ha puesto en marcha medidas como la lucha contra el uso de cebos envenenados, el seguimiento mediante GPS, la vigilancia sobre el terreno y programas de educación ambiental.

La consejera ha destacado que «en Andalucía trabajamos para que el entorno natural sea un espacio seguro, favorable y sostenible para las especies. Defendemos la biodiversidad como un valor esencial, un patrimonio que debemos preservar y un elemento clave de nuestra identidad».

Actualmente existen quince territorios de cría ocupados en Andalucía: doce en las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, dos en Sierra de Castril y uno en Sierra Nevada. Entre 2015 y 2025 han volado ya 23 pollos nacidos en libertad, de los cuales 15 continúan vivos.

El proyecto afronta ahora una nueva etapa con el inicio de los trabajos preparatorios para extender la reintroducción a Andalucía occidental. La previsión es comenzar en 2027 las primeras liberaciones en el Parque Natural Sierra de Grazalema, en Cádiz, ampliando así el área de distribución de la especie en la comunidad autónoma.

Catalina García ha reiterado que «queda mucho trabajo por delante», pero ha asegurado que se está avanzando con paso firme. «La experiencia acumulada, el compromiso de los equipos técnicos y la colaboración con entidades científicas y conservacionistas son la base de un modelo que ha demostrado ser eficaz», ha manifestado.

Para finalizar, ha señalado que el caso del quebrantahuesos «es un ejemplo de lo que se puede lograr cuando se apuesta por la conservación con visión de largo plazo y con el respaldo de políticas públicas sólidas y sostenidas en el tiempo». Una muestra, ha dicho, «del valor de nuestras estrategias de recuperación para asegurar la biodiversidad y la salud de nuestros ecosistemas».