La Junta de Andalucía continúa reforzando la prevención de incendios y, para ello, no solo destina una media de 300 millones de euros al año, sino que impulsa iniciativas como la que ha puesto en valor la consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente en funciones, Catalina García, que ha destacado la bonificación del 100% del importe de las liquidaciones correspondientes a los aprovechamientos de pastos en montes públicos de titularidad de la Comunidad Autónoma de Andalucía, medida destacada del Decreto Ley 7/2026, de 29 de abril, por el que se aprueban medidas urgentes para el fomento de los usos silvopastorales del monte para la prevención de incendios forestales en Andalucía, convalidado el pasado 22 de mayo por la Diputación Permanente del Parlamento andaluz.
Catalina García ha compartido una jornada de trashumancia con los hermanos García Rico, conocidos como ‘Los Carlillos’, ganaderos de La Matea, aldea del término de Santiago-Pontones, en Jaén. En su camino a través de la vía pecuaria Cañada Real de la Estrella, estos famosos pastores han hecho parada en el entorno cercano al municipio de Navas de San Juan. Allí, se han encontrado con la consejera, el alcalde de Navas de San Juan, Joaquín Requena, el de Arquillos, Miguel Ángel Manrique, y la delegada territorial de Sostenibilidad y Medio Ambiente, María José Lara.
En el transcurso de la visita, la consejera en funciones ha recordado que la bonificación aprobada, que supone un ahorro estimado anual de alrededor de un millón y medio de euros para los pastores andaluces que ejercen su actividad en montes públicos de la comunidad, «es un compromiso cumplido del presidente Juanma Moreno, que viene a reconocer la extraordinaria labor de la ganadería extensiva como un servicio ecosistémico de interés general, algo que fomentamos desde la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente y que se encuentra totalmente alineado con la Ley de Montes de Andalucía«.
Asimismo, ha detallado que, «durante un año desde la entrada en vigor de la norma, los adjudicatarios de estos aprovechamientos quedarán exentos del pago, con el objetivo de incentivar el pastoreo de forma inmediata y aumentar la presencia de ganado».
También ha incidido en que, junto a esta bonificación, el Decreto Ley contempla que los futuros pliegos para la enajenación de aprovechamientos de pastos en montes públicos deberán incorporar criterios de valoración de carácter ambiental, especialmente aquellos relacionados con la contribución efectiva de la actividad ganadera a la prevención de incendios forestales. «Lo que hacemos en definitiva con esta medida -ha precisado la consejera- es reforzar el enfoque ambiental de la gestión forestal».
En este contexto, ha asegurado que «se trata de una norma estratégica orientada a reforzar la prevención de incendios forestales, impulsar la gestión sostenible del territorio y respaldar al sector de la ganadería extensiva». Y, al respecto, ha añadido que «es esencial aplicarla en este momento por la proliferación masiva de pastos y biomasa vegetal que se ha producido en los últimos meses como consecuencia de los cambios bruscos en el clima, que hemos experimentado, primero, con el tren de borrascas que ha dejado entre 200 y 300 litros por metro cuadrado en apenas unos días, y después, con la subida de temperaturas en primavera, que ha situado los termómetros en valores más propios del verano».
«Tenemos más combustible vegetal susceptible de arder», ha sentenciado, para matizar a continuación que el pastoreo «no solo elimina el combustible sobrante, sino que gestiona la estructura del monte de forma permanente, no solo ante una emergencia estacional, pero es cierto que Andalucía se enfrenta a una campaña de incendios especialmente compleja, con condiciones que anticipan un verano de alto riesgo». En este punto, ha insistido en que «la mejor política es la prevención», y en la necesidad de sumar todos los recursos disponibles, desde los dispositivos técnicos hasta la colaboración ciudadana.
Por todo ello, ha defendido el uso silvopastoral como «una herramienta histórica, eficaz y sostenible, profundamente vinculada al territorio andaluz», subrayando que el pastoreo controlado «aporta, sin lugar a duda, beneficios directos en la prevención de incendios, ya que reduce la carga de combustible vegetal de una manera natural, genera discontinuidades en las masas forestales y, por lo tanto, limita la propagación del fuego, a la vez que contribuye al mantenimiento de los cortafuegos y refuerza la vigilancia gracias a la presencia humana en el territorio».
Del mismo modo, ha afirmado que «aporta beneficios ambientales y sociales adicionales, como el fomento de la biodiversidad, la mejora de los suelos, la reducción de la erosión, la conservación de razas autóctonas, la promoción de productos de calidad y la fijación de población en zonas rurales», poniendo de relieve que, «cuando hablamos de usos silvopastorales, no hablamos solo de una medida forestal, sino de sostenibilidad, economía rural y cohesión territorial».
Los hermanos García Rico, ejemplo del peso de la ganadería en Jaén
Los hermanos García Rico, conocidos como ‘Los Carlillos’, son especialmente conocidos por contar con un rebaño de unas 2.200 ovejas y 100 cabras. Catalina García los ha puesto como «ejemplo del peso que tiene la ganadería extensiva en la provincia». En este sentido, ha remarcado que su departamento ha destinado en torno a 5,5 millones de euros desde el año 2019 para la mejora y adecuación de las vías pecuarias por las que los pastores trashumantes transitan en la provincia de Jaén, con el objetivo de continuar apoyando esta tradición milenaria.
«Se han habilitado descansaderos, que se han dotado de abrevaderos y depósitos de agua, para que los pastores y su ganado tuvieran puntos suficientes a lo largo de sus marchas diarias por el territorio jiennense», ha puntualizado Catalina García, que ha agregado que «igualmente, se ha actuado en la reforestación de arbolado de sombra, para facilitar el descanso en periodos de altas temperaturas, así como en la adecuación de refugios, la apertura de tramos en desuso y el arreglo de caminos».
La provincia de Jaén atesora siglos de tradición trashumante, especialmente en rutas tradicionales que conectaban las sierras de Cazorla, Segura y Las Villas con las tierras más bajas, de tal modo que los rebaños aprovechan los pastos de verano en las zonas de mayor altitud, regresando en invierno a zonas más templadas y cálidas. En la actualidad, las explotaciones ganaderas se encuentran transitando desde sus zonas de invierno, en Sierra Morena, hacia los pastos estivales en las zonas montañosas altas, donde pasarán todo el verano.
Relevo generacional
Para finalizar, Catalina García también se ha referido a la necesidad de garantizar el relevo generacional en el sector primario y, especialmente, en la ganadería. Así, ha valorado las medidas puestas en marcha por la Junta para fortalecer el sector y favorecer la incorporación de jóvenes a la actividad. «Desde la convocatoria de 2018, se han registrado 6.719 solicitudes en toda Andalucía, lo que ha permitido que 3.112 jóvenes hayan iniciado su actividad en el sector agrario, con una inversión total cercana a 208 millones de euros», ha enfatizado.
En la provincia de Jaén, a través de las convocatorias resueltas desde el año 2019, se han destinado cerca de 40 millones de euros para facilitar el acceso a la actividad agraria a 624 jóvenes, de los cuales un 11,73% se ha orientado al ámbito ganadero. «Este respaldo a los jóvenes ganaderos asegura que el conocimiento tradicional de la trashumancia no se pierda, garantizando el futuro de nuestros montes», ha concluido la consejera en funciones.
